(pensamiento desde una canción)
Questione di un attimo, un salto nel vuoto!
La piccola scintilla può accendere un gran fuoco,
lo sguardo tagliente già vuol dire lotta,
un saluto semplice ti apre ogni porta.
Es sólo un momento, un salto en el vacío.
Una pequeña llama puede encender un gran fuego.
La mirada cortante te llama a la lucha.
Un saludo transparente te abre cada puerta.
Un giro di pagina, un lampo di tempo!
Un solo passo avanti e voli con il vento,
un solo tramonto riflessi infiniti,
una lacrima ti dà una pioggia di sorrisi.
Un giro de página, un rayo de tiempo.
Un solo paso adelante y vuelas con el viento.
Un solo ocaso, reflejos infinitos.
Una lágrima te da una lluvia de sonrisas.
Scendi dentro la tua libertà,
sciogli i nodi che la legano,
cendi dentro in profondità:
quest’attimo è una perla stretta fra le dita.
Desciende dentro de tu libertad.
Desata los nudos que la atan.
Desciende dentro de la profundidad.
Este instante es una perla cogida entre los dedos.
Scendi dentro la tua libertà,
sciogli i nodi che la legano,
scendi dentro in profondità:
regala un soffio d’aria pura alla tua vita.
Desciende dentro de tu libertad.
Desata los nudos que la atan.
Desciende dentro de la profundidad.
Regala a tu vida un soplo de aire limpio.
Un battito d’occhio, un guizzo solare!
Un sorso d’acqua pura può spalancarti il mare,
un chicco nel solco distese di grano,
una voce sveglierà mille echi da lontano.
Un abrir y cerrar de ojos, un guiño solar.
Un sorbo de agua pura puede hacerte degustar el mar.
Un grano de trigo se deshará en el surco.
Una voz despertará mil ecos desde la lejanía.
Las pequeñas cosas son cosas grandes. Los contrastes son siempre realidades.
Es sólo un instante pero a la vez un inmenso salto en el vacío. Es sólo una pequeña llama pero un incendio en potencia. La diferencia entre la guerra, la indiferencia o un corazón abierto es una mirada cortante o un simple saludo amable.
Cuando la vida cambia es un giro en la historia; pero a la vez ha sido un solo relámpago de luz, un instante de tiempo. Los pequeños pasos me hacen volar como el viento. Miro el sol ocultándose en el mar y me extasío en un atardecer, y ese instante fugaz de sólo unos minutos es a la vez un cúmulo de reflejos infinitos.
Un abrir y cerrar de ojos, un guiño que hace el sol. Un hilo de agua que baja entre las piedras pero que acabará convirtiéndose en la inmensidad del mar. Un grito fugaz provoca ecos que llegan desde la pared lejana de la montaña.
En los pequeños instantes de soledad intento descender profundamente a mi interior. Y allí me encuentro libre; sin ataduras; sin fachadas. Los nudos de lo marcado se han deshecho y soy yo mismo. En ese momento siento el aire puro que acaricia mi alma, y siento mi sangre llenando mi corazón que late. Y vivo el momento precioso, esa perla que tengo en mis manos, brillando entre mis dedos.
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