Dime que sí. Sueña conmigo.
Vive la ilusión de un presente hecho realidad.
Dime que sí. Abre los ojos.
Saborea la sensación de una sorpresa que llama a tu puerta.
Dime que sí.
Pero no un “si” condicional de miedos y prejuicios.
“Si el sol iluminase más en este día gris oscuro…”
“Si la luna fuese llena y su luz blanquease la noche estrellada…”
Tilda ese “sí”. El miedo se volverá certeza.
Y la certeza explotará a tu alrededor en una sensación de color,
que suavemente trazará pinceladas nuevas en el lienzo de tu vida.
Dime que sí.
Parpadea tus ojos hasta que en la lejanía
escuches el latido de tu corazón.
Tilda ese “sí”. Transforma la condición en certeza.
Cambia el riesgo por ilusión.
Sueña. Vive. Bate las palmas y tararea la canción.
Dime que sí.
¿Por qué?, me preguntas.
Porque sí. Porque quieres. Porque sueñas.
Porque tu corazón ya ha escuchado el sí tembloroso,
pero sincero de mi corazón.
6.10.06
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1 comentario:
Me ha gustado.
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