5.1.07

Queridos reyes magos.

Queridos reyes magos,

Un año más os escribo para pediros aquello que quisiera…

Sé que tengo mucho y que debo aprender a valorar lo que me sonríe. Pero permitid que un año más os envíe la lista de cosas.

Os pediría luz. Luz y calor. Brillo del sol que caliente mi mundo y belleza de la luna en cada noche de este año nuevo que justo ha comenzado.

Quiero también silencios. Silencio de vida. Sonrisas de las estrellas tiritantes en el cielo de mis sueños.

Quiero también perfumes de flores frescas. Jazmines vivos. Rosas rojas. Quiero sentir la humedad de la hierba.

Quiero sueños maravillosos. Quiero la paz en el mundo. Quiero la locura de un día en el que todo el mundo se sonría mirándose a los ojos.

Quiero soñar despierto. Quiero sentir que sin necesidad de cerrar los ojos tengo delante de mí el sueño más bello y más hermoso.

Quiero ser loco. Loco y atrevido. Atrevido y apasionado. Apasionado y loco. Loco de amor por las sorpresas de la vida.

Quiero querer; y queriendo, sentir que el espacio que piso es un inmenso firmamento. Quiero pisar con mis pies las estrellas brillantes de lo eterno.

Os pido la risa. La risa tonta del que le brillan los ojos. Quiero sentir la humedad de las lágrimas de emociones que se disparan en mis pupilas sorprendidas.

Quiero mirar; mirar y sonreír; sonreír y reír; reír a carcajadas y ver la felicidad realizada delante de mis ojos.

Quiero escuchar una voz amable. Quieren mis tímpanos sentir el abrazo de una palabra sincera.

Quiero saborear el gusto de lo sabroso. Despertar las pupilas gustativas de un arco iris de color.

Quiero un tren eléctrico que recorra los valles y las montañas de una maqueta de cartón piedra. Maquetas que hacen el mundo pequeño y de la pequeñez una belleza.

Quiero un payaso de plástico con cuerpo de tela. Quiero abrazarlo y sentir su mórbida ternura de espuma. Abrazarlo tan fuerte, llegar a su corazón de juguete y sentir su primer latido de vida y su primera sonrisa.

Quiero jugar. Jugar e ilusionarme. Ilusionarme y soñar. Soñar y vivir. Vivir hasta morir de feliz plenitud infinita.

Y hoy, seis de enero, os cuento, que tal vez el año que viene por estas fechas, mi carta será una gratitud por aquello que en una noche de ilusión viví tan cerca y tan dentro.

Este año os pido todo esto y mucho más, con la seguridad de que la próxima será sólo un canto de gracias infinito.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Una carta a los reyes muy inspirada. Muy optimista y esperanzadora. Eso me gusta. Me gusta ser participe de esa ilusion. Quiero que la vida sea generosa con nosotros y que nos de a cada uno lo que nos merecemos (que yo creo que es mucho). No se a donde va este viaje que justo hemos iniciado, pero ahi estamos, tu y yo, al principio del camino. No se que nos depara el final pero ahora no me importa quiero disfrutar las flores que encuentro en el camino. Y de momentos son muchas. GRACIAS x 1000.