28.2.07

Ditirámbico.

El concursante al escuchar la pregunta se quedó callado.

¿La definición de ditirámbico o ditirambo es?:
a) Un objeto punzante que se utiliza en la pesca para remendar y coser las redes.
b) El color que queda en un horizonte limpio tras el último de los rayos del sol al atardecer.
c) Una alabanza exagerada. Encomio excesivo.
d) Una fracción de tiempo medida de manera matemática teniendo en cuenta la velocidad de la luz en un medio salino.

¿Ditirambo? ¿Ditirámbico?

Tenemos expresiones que nunca usamos. Palabras que ni tan siquiera soñamos. Sílabas sin imágenes que recordar. Letras unidas sin pulso latente en nuestras vidas.

El tiempo corría en su contra y la mente se aceleraba en viajes neuronales buscando lo desconocido.

¿Ditirambo? ¿Ditirámbico?

Tal vez si me hubiesen preguntado por la última noticia; la última tentativa de paz en oriente medio; la canción de moda; los colores de la bandera sueca; el resultado del último Madrid-Barça… eso sí, de baloncesto…

¿Ditirambo? ¿Ditirámbico?

Hubiera querido tener unas redes bien entrelazadas por ese punzón mágico. Tal vez en mi barco a la deriva por el horizonte de un atardecer hubiera visto esa última imagen mágica de un sol que se esconde tímido y tembloroso en el mar infinito. Y tras ese último rayo de vida hubiese adivinado el color del cielo del ocaso. Hubiera alabado exageradamente a la vida por tanta belleza encerrada en un gesto. Y en esa fracción de tiempo, en ese segundo de nada, en el que el agua salada del mar es traspasada por la luz que muere en el atardecer, hubiera encontrado la respuesta a este interrogante.

¿Ditirambo? ¿Ditirámbico?

Suena el gong del tiempo acabado. Una respuesta al azar. ¿Será la verdadera?

Dime… ¿tú que elegirías?

Tal vez he alabado exageradamente tu inteligencia creyendo que conoces la respuesta. Era, tal vez, un encomio excesivo por mi parte. Y ahora que te lo he dicho, ¿te atreverías a definir encomio? El premio: una sonrisa de las mías.

25.2.07

Buenas noches y Buenos días.

Buenas noches. Good night. Bona nit. Gabon. Boas noites. Buona notte.

La sombra se ha alargado y la oscuridad invade cada rincón del firmamento. Comienza el reino de los sueños. Las lechuzas nos miran con sus ojos tan redondos como esta luna que nos saluda desde la lejanía. Las estrellas danzan salpicando el universo. El rumor de la vida que duerme sirve de compás en la espesura del bosque. Las aguas reposan calmadas y quietas acariciando la arena que húmeda duerme junto a mis pies.

El tiempo se detiene. Los colores se pierden. Los sabores no se perciben. Los olores se estancan en la lejanía. Se puede escuchar este silencio. Nos acaricia la cara la noche inmensa.

Buenas noches. Que sueñes bien, como los angelitos. Que descanses. Hasta mañana.




Buenos días. Good morning. Bon dia. Egunon. Bos días. Buon giorno.

El sol comienza a estirar cada uno de sus rayos en la creación. Comienza el reino de la vida. Los pájaros corretean y cantan en las ramas de los árboles. La luna se eclipsa ante la belleza de un sol espléndido que brilla en el horizonte. Las estrellas se ocultan bajo el manto azul salpicado de nubes de algodón. El rumor de la vida palpita en el agua de este arroyo que salta caminando hacia un mar infinito; un mar de olas continuas que en vaivenes de espuma blanca acarician la arena húmeda que siento bajo mis pies.

El tiempo corre alrededor. Los colores manchan en pinceladas cada cosa. Los sabores se sienten a cada paso. El olor estremece mis sensaciones. Se escucha el rumor de la vida. Me acaricia la cara el calor de esta mañana que levanta.

Buenos días. Ha amanecido. Brilla el sol. Tienes delante un nuevo día. Sonríe y disfruta de la vida.

22.2.07

Amor eterno.

Estos días he escuchado una frase que me ha llamado la atención y como un eco ha resonado en las paredes de mi interior.

“Con amor eterno te amaré hoy.”

Pensé “¡qué contradicción!”. Unir lo eterno con el hoy. Habría leído mal. Habría escuchado mal. No puede ser.

Prometemos tantas cosas. Prometemos muchos futuros. Atesoramos esperanzas. Ambicionamos ilusiones en nuestro horizonte que se ve a lo lejos en el mañana.

Decimos palabras bonitas que hacen sonreír.

“Todo mejorará mañana”.

“La semana que viene nos vemos”.

“El mes de agosto, con el calorcito, descansaremos en la playa”.

“El año que viene nos casaremos”.

“Dentro de tres años nacerá nuestro hijo”.

“De mayor quiero ser médico”.

“Te querré siempre”.

Buscamos el futuro y ambicionamos la eternidad. Las mayores promesas se han hecho sobre el mañana. Son promesas a uno mismo y a los que nos quieren.

Pero el mañana es inexistente; o más bien, existe sólo en el sueño del hoy.

Escuché esa frase. “Con amor eterno te amo hoy”. Escuché esa frase y pensé que mi mirada era infinita sobre la pisada y el paso de este momento. Y en este instante, todo lo posible se hace realidad.

Lo eterno se cristaliza en una gota de rocío que brilla ante este sol que se levanta en el horizonte de hoy.

El mejor sueño bosteza perezoso ante el sonido del tictac de mi despertador.

Y será hoy; precisamente hoy; en este instante marcado por el segundero; hoy será el momento en el que lo eterno se haga realidad.

Sonrío y digo: “Con amor eterno te amo también y precisamente hoy”.

19.2.07

Sueño.

Cuéntame qué has soñado hoy.
Cuéntame dónde viajaste en esta noche estrellada con tu mente.
Cuéntame las emociones de esta madrugada eterna.

Ayer, cuando anochecía me dijiste adiós.
Buscaste el silencio de la soledad.
Corriste hacia la calma de la oscuridad.

Ayer cuando te marchaste cerré los ojos
y pensé en ti.

Me asomé a la ventana de mi mundo
y reconocí tu sonrisa en las estrellas
que te visitan en el alfeizar de tu noche.
Son las mismas estrellas que tímidas cuentan
los infinitos días que quedan por vivir.
Las mismas estrellas aquí y allá.

Cuéntame qué viste al cerrar los ojos.
Cuéntame cuál fue tu pensamiento dibujado en pinceladas de colores.
Cuéntame las emociones de esta madrugada eterna.

Y al cerrar los ojos el mundo de lo posible renació.
Colores amarillos y dorados se esparcieron sobre el horizonte infinito.
Reflejos de un sol ilusionado estallaban
en estos pequeños cristales tallados.

Ayer cuando te marchaste cerré los ojos
y pensé en ti.

Cuéntame a qué te supo el mar.
Cuéntame si sentiste la brisa de ese sueño.
Cuéntame tus emociones en esta madrugada eterna.

Y aferrados a este sueño infinito pero real
la luna crece cada noche;
las estrellas danzan saltimbanquis y juguetonas;
y el rumor de un bosque que duerme perezoso
me deslumbra en esta noche con su belleza.

Esta noche, una noche más,
quiero soñar.
Soñar y recordar lo soñado.
Y cerrar los ojos para pensar en ti.